La mulánima
Según una vieja leyenda del norte de Argentina existió
una vez una mujer cuyas bajas pasiones trascendieron más allá de los límites de
la moral, y llegó a tener relaciones con algunos familiares e incluso con el
cura de su pueblo y sin mostrar jamás el más mínimo pudor o arrepentimiento. Su
comportamiento fue finalmente castigado al ser transformada en una mula
portadora de pesadas cadenas (metáfora de su castigo), aunque conservó sus ojos
de mujer, y siendo condenada a recorrer los cuatro puntos cardinales como un
simple animal para escarnio de su descontrolado comportamiento.
Se dice que cruzar la mirada con la mulánima es muy peligroso,
ya que corremos el riesgo de quedar bajo su hechizo y vernos obligados a seguir
sus pasos el resto de nuestra vida, completamente enamorados. Además de esto se
dice que esta criatura puede resultar violenta, y tratará de atacar a cualquier
incauto que se acerque demasiado. La mulánima recorre los aledaños de pueblos y
ciudades durante los días lluviosos y de tormenta, mientras profiere lastimosos
sonidos que pueden asustar al más valiente, y tras detenerse brevemente en la
puerta de la iglesia da media vuelta y continúa con su interminable
peregrinaje.

No hay comentarios:
Publicar un comentario